A principios de los años 60, Míguela Buisán se hizo cargo de esta carnicería, un negocio que con anterioridadya funcionaba como tál.
Pasados unos años se incorporó su hija Pilar al frente del negocio y más tarde su marido Santiago.
Un comercio totalmente consolidado en Caspe que a día de hoy cuenta con una excelente clientela que valora sus elaborados artesanos y sus carnes de calidad.
Pero ha llegado la hora de jubilarse ya Pilar y Santiago, actuales propietarios, les gustaría que este negocio tuviera continuidad y siguiera prosperando como hasta ahora.
Están dispuestos a enseñar el oficio y ofrecer todo su apoyo a la persona o personas que quieran darle continuidad.
No Comments